Las Carillas

Las Carillas de Porcelana son un tipo de carillas estéticas con un grosor entre 0,8 y 1,5 mm que se fijan a la parte frontal de los dientes, mediante una resina especial y los recubre ofreciendo un cambio de aspecto radical a la sonrisa de los pacientes. Se realizan mediante porcelana, que es un material muy duro que resiste muy bien las abrasiones y los posibles cambios de color a los que están expuestos nuestros dientes constantemente. Las carillas de porcelana requieren tallar un poco el esmalte dental para reducir su superficie y así compensar su grosor. (En la imagen superior, se observa el resultado de una paciente que acudió a la Clínica Ismile Guatemala para carillas).

Casos indicados para utilizar Carillas de Porcelana: La valoración de cada caso concreto dependerá del dentista, que será quien mejor conozca los resultados y características de cada tipo de carillas, y así podrá aconsejar sobre el método adecuado a los dientes del paciente. Los casos más comunes son: Cubrir espacios interdentales. Corregir formas, fracturas y tamaño de los dientes. Corregir alteraciones de color en los dientes. Realizar mejoras para pacientes exigentes que buscan tener la mejor sonrisa posible.

Los resultados de las carillas de porcelana siguen viéndose naturales a la vista, y ofrecen unos resultados muy llamativos por la perfección y el nivel de blancura que pueden conseguir. ¿Cómo se colocan las Carillas de Porcelana? El procedimiento de colocación de las carillas tradicionales se lleva a cabo en tres visitas al dentista:

  1. En la primera visita: El dentista realiza un examen general. El paciente deberá decidir (siempre con el consejo del dentista) qué color y forma le gustaría que tuviese su nueva dentadura. Para ello, el dentista le enseñará diversas tonalidades y modelos.
  2. En la segunda visita: el dentista llevará a cabo la preparación de cada uno de los dientes en los que se colocará cada carilla de porcelana. Para ello, se realizará un proceso de tallado dental, en el que se procederá a reducir poco a poco la superficie de los dientes naturales mediante herramientas específicas. Este tallado dental es necesario para así poder colocar las carillas. El dentista reducirá el esmalte del diente entre 0,5 y 0,7 mm para compensar el grosor de las carillas y así poder colocarlas bien, y que los dientes queden con un tamaño idóneo y no demasiado gruesos. En esta parte del proceso se utiliza anestesia local, para evitar la sensibilidad. Una vez tallados los dientes, estos quedarán un poco más pequeños de lo habitual y se notará unos pequeños espacios interdentales, pero una vez que se coloquen las carillas, esos pequeños espacios entre los dientes quedarán cubiertos perfectamente. Después del tallado, se tomarán medidas de la dentadura mediante diversas fotos y moldes. Estos datos se enviarán al laboratorio, junto con la información de los resultados que se esperan, y de esta manera se podrá construir cada carilla de forma exacta y totalmente personalizada. Generalmente, después de la reducción del esmalte se colocan carillas provisionales de composite, para lucir mejor los dientes, mientras se construyen las de porcelana. Esta sesión puede requerir varias horas dependiendo del número de dientes, el estado en el que se encuentren y por supuesto, la habilidad del dentista.
  3. En la tercera y última visita: el dentista preparará cada carilla de porcelana limpiándola en antisépticos, la probará sobre los dientes del paciente, y una vez que de el visto bueno, se procederá a la colocación definitiva de las mismas. Las carillas se fijarán fuertemente con una resina especial, por lo que el paciente podrá hacer una vida completamente normal y olvidarse de sus carillas como si se tratase de sus dientes originales.

¿Cuánto tiempo duran las Carillas de Porcelana?

Estas carillas realmente no requieren ningún tipo de cuidado especial. Bastará con que se realicen los cuidados habituales, para mantener la higiene bucodental, y asistir cada seis meses al dentista para realizar la limpieza dental. No podemos saber con exactitud cuánto duran las carillas de porcelana, pero por hacer una media estimada, pueden durar fácilmente entre 15-20 años (incluso más) sin perder su color ni sufrir desperfectos. Esta duración dependerá de los hábitos de consumo del paciente que pueden atacar al color de los dientes (y las carillas) como puede ser consumir habitualmente productos como el tabaco, el café, el té, entre otros. Conviene recordar que algunas acciones como morder o sujetar objetos duros con los dientes, o intentar cortar materiales con ellos, o partir cáscaras duras de algunos frutos secos, pueden provocar que se desprendan o se partan. Con las carillas de porcelana pueden ocurrir principalmente tres cosas: que se despeguen, que se partan o que pierdan color. En el primer caso bastaría con acudir al dentista para volver a pegarla. En caso de roturas, se deberá volver a fabricar otra carilla. Ante la pérdida de color, se podrá valorar la utilización de tratamientos de blanqueamiento u optar por la fabricación de una nueva carilla.

en_USEN